Cómo se enfrentan las ciudades a los excrementos de mascotas

Uno de los grandes males que acechan las urbes son sin duda los excrementos de mascotas . No tan sólo por la imagen que dan de nuestras ciudades, sino por la incomodidad que supone caminar con la vista en el suelo y no en el frente.

 excrementos de mascotas

 

Esta semana queremos acercarnos a la manera en que las ciudades se enfrentan a ésta insana costumbre de no recoger los excrementos.
Hace ya más de veinte años desde que se crearan los Pipicán, espacios a modo de parques destinados a las mascotas y preparados para que sus dueños recogiesen los excrementos.  Aún hoy en día se siguen destinando espacios comunes  para este fin.  Sus mayores problemas han sido la falta de limpieza y su cercanía a espacios infantiles que acaban siendo invadidos por los animales.
Paralelamente a la creación de los pipicán, se han  establecido normativas encaminadas a  la sanción para aquellos propietarios de mascotas que no cumplen con la obligación de recoger los excrementos. Barcelona por ejemplo es la ciudad con sanciones más altas, llegando a alcanzar los 1800 euros a diferencia de Madrid que no supera los 1500 euros o los 60 euros de Cáceres.
Hay ciudades que optan por la vía de la concienciación, haciendo uso de folletos publicitarios a modo de recordatorio. El ejemplo más cercano lo tenemos en nuestra ciudad Santa Coloma de Gramenet con la campaña “No em trenquis el cor” No me rompas el corazón. Incidiendo en el hecho de que la ciudad es un espacio común y que por lo tanto nos pertenece a todos respetarlo y cuidarlo. Esta campaña incluye también otro tipo de problemáticas ( pegatinas cerrajeros, muebles abandonados…).
Otra opción muy habitual en las localidades del Pirineo francés es ofrecer mediante expositores, bolsas de papel que contienen una pinza realizada en cartón y que facilita la recogida de los excrementos.
Todas estas medidas son, a nuestro parecer, complementarias. Primero es necesario concienciar de la responsabilidad que supone cuidar de nuestras mascotas. Sin embargo esta tarea se hace mejor si contamos con elementos que nos la faciliten o recuerden como las zonas destinadas a mascotas o expositores ofreciendo envases recogedores. Finalmente cuando todo esto no funciona, la sanción parece ser una vía disuasoría.
¿Qué política se sigue en tu ciudad? ¿Nos la cuentas?

ARG Neteges. Su empresa de limpieza