Ácaros del polvo. Más de 10 claves para prevenirlos en tu hogar

Son muchos los hogares que se encuentran invadidos por plagas de ácaros del polvo. En la entrada de esta semana vamos a intentar ofrecer una imagen general de cómo son, dónde se localizan, cómo eliminarlos y sobretodo cómo prevenirlos.

Cómo son los ácaros del polvo

Pertenecen a la familia de los arácnidos y suelen medir entre 0.28 mm hasta 0.40 mm dependiendo de la especie. Su habitat ideal para reproducirse el aquel que tiene una humedad relativa de 75% y una temperatura superior a los 21º. De ahí que muchos médicos aconsejen a pacientes de asma alérgica una estancia en lugares de montaña.

Dónde se localizan los ácaros del polvo

Dentro de un hogar, podemos encontrar diversos puntos críticos como pueden ser: colchones, almohadas, sofás tapizados, peluches y en general todos aquellos textiles susceptibles de acumular restos de piel de humanos o mascotas que son su principal fuente de alimento.

Si el hábitat es favorable, pueden llegar a realizar dos puestas de huevos de entre 20 y 40 unidades, a lo largo de su vida que se calcula es de dos o tres meses. Con estos datos, se puede hablar de plaga. Dependiendo de cómo se actúe, será más fácil o no mantenerla controlada.

Cómo prevenir la aparición de plagas de ácaros del polvo

La prevención es una de nuestras mejores armas para luchar contra los ácaros, sobretodo en aquellos hogares donde habitan personas con alergia a ellos. Se cree que la exposición a ácaros durante el primer año de vida, puede ser uno de los motivos por los que se desarrollan con posterioridad alergias.

Es fundamental llevar a cabo un rutinario y escrupuloso protocolo de limpieza en el hogar. Eliminar el polvo de forma períodica y con bayetas húmedas.

Mantener el orden en el hogar y deshacerse de todo aquello que sea prescindible. Guardar los elementos en cajones o muebles sin fornituras ni recovecos que permitan el desarrollo y acumulación de polvo.

Eliminar al máximo posible los textiles que nos rodean (alfombras, peluches,tapices, sofás). Un antiguo aliado para la eliminación de los ácaros es el sol. Deja expuestas las alfombras durante varias horas al aire libre y el sol. Éste se encargará de acabar con una gran parte de los ácaros. En cuanto a las cortinas, éstas deben ser retiradas y lavadas con frecuencia.

Asegúrate de que la ropa de cama es resistente. Es fundamental lavarla a temperatura no inferior a 60º y hacerlo con una frecuencia semanal.

Recuerda que los colchones y almohadas son un hábitat habitual de los ácaros. La humedad que proyecta nuestro cuerpo en forma de  sudor y sáliva hace de nuestras horas de descanso un caldo de cultivo para los ácaros del polvo. Instala en ellos fundas antiácaros y asegúrate de aspirarlos con cierta periodicidad. en el caso de las almohadas, es recomendable cambiarlas cada dos años.

En cuando al aspirador, te recomendamos que uses uno que tenga filtros adecuados que eviten la expulsión de nuevo de los ácaros y que a su vez sea microbacteriano.

La ventilación diaria es un excelente método de prevención , ya que ayuda a renovar el aire de tu hogar.

Como ves, la mejor forma de prevenir es llevar a cabo una limpieza rutinaria y rotativa que ayuda a proteger tu hogar de posibles plagas de ácaros del polvo.

¿Sigues algún otro consejo en tu hogar? ¿Nos lo cuentas?